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La batería de aluminio flexible y económica que se carga en un minuto

Los investigadores trabajan a la carrera para desarrollar baterías con las que podamos cargar nuestros dispositivos móviles a gran velocidad. El pasado mes de diciembre publicamos un gran avance en este sentido logrado por investigadores de la Universidad de Nanyang
  • El dispositivo podría ser una alternativa comercial a las pilas alcalinas y a las baterías de ión-litio de los dispositivos electrónicos portátiles
  • La batería es de alto rendimiento y durabilidad, y no es inflamable

batería de aluminio flexible y económica

Los investigadores trabajan a la carrera para desarrollar baterías con las que podamos cargar nuestros dispositivos móviles a gran velocidad. El pasado mes de diciembre publicamos un gran avance en este sentido logrado por investigadores de la Universidad de Nanyang: la batería de iones de litio con gel de dióxido de titanio para el ánodo que se recarga hasta en un 70 % en dos minutos. Ahora, un equipo de la Universidad de Stanford ha diseñado una batería de ión-aluminio de alto rendimiento y durabilidad capaz de recargar un teléfono móvil en un minuto.

Anteriormente, ya se había experimentado con baterías de ión-aluminio; sin embargo, los prototipos desarrollados no conseguían producir un voltaje suficientemente elevado, especialmente tras repetidos ciclos de carga y descarga. El prototipo de los investigadores de Stanford ha superado este escollo combinando un ánodo de aluminio y un cátodo de grafito. El trabajo se publicó el pasado 8 de abril en la revista Nature con el título
An ultrafast rechargeable aluminium-ion battery.

Vídeo subido por los investigadores de Stanford en el que explican el prototipo desarrollado.

Las características de los materiales utilizados en este nuevo dispositivo solventan importantes inconvenientes que presentan tanto las pilas alcalinas (perjudiciales para el medio ambiente) como muchas de las baterías de ión-litio con las que funcionan actualmente nuestros ordenadores, tabletas y móviles: además de soportar hasta 7.500 ciclos de carga frente a los 1000 de las estándar, y sin perder su capacidad de almacenamiento, su ánodo de aluminio la hace mucho más segura porque evita el riesgo de inflamabilidad incluso al ser perforada y, al poder doblarse, se puede adaptar a los dispositivos flexibles de nueva generación.

Vídeo explicativo en español publicado en la página web de TVE.

Aunque la batería de aluminio se encuentra en fase experimental, todo parece indicar que su comercialización es viable, ya que además de las características citadas, su coste de producción también sería más bajo. El reto que todavía les queda por delante a los investigadores es conseguir aumentar su voltaje: el prototipo genera unos dos voltios de electricidad; voltaje superior a los 1, 5 de las alcalinas, pero inferior a los 4 de las de litio. No obstante, el químico que lidera el grupo de investigadores de Stanford, Hongjie Dai, ha declarado que “Mejorando el material del cátodo, podríamos aumentar su voltaje y densidad de energía”. En cuanto lo consigan, dispondremos de baterías seguras, con una velocidad de carga ultrarrápida, largos ciclos de vida, flexibles, respetuosas con el medio ambiente y más económicas que también podrían servir para almacenar y suministrar electricidad en grandes redes eléctricas.