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Solar Impulse 2: el primer avión solar que dará la vuelta al mundo sin combustibles fósiles

Por primera vez en la historia, un avión propulsado por energía solar intentará dar la vuelta al mundo sin utilizar una gota de combustibles fósiles. El Solar Impulse 2 despegará de Abu Dabi el 1 de  marzo de este año. La aeronave es fruto de 12 años de investigación y desarrollo.
  • Por primera vez en la historia, un avión propulsado por energía solar intentará dar la vuelta al mundo sin utilizar una gota de combustibles fósiles
  • El Solar Impulse 2 despegará de Abu Dabi el 1 de  marzo de este año
  • La aeronave es fruto de 12 años de investigación y desarrollo

Solar Impulse 2

Solar Impulse, un proyecto de dos pilotos pioneros e innovadores

Bertrand Piccard, fundador y presidente de Solar Impulse, fue la primera persona que dio la vuelta al mundo en globo aerostático sin realizar escalas. Médico-psiquiatra y aeronauta, proviene de una familia de reconocidos exploradores. André Borschberg, CEO de la compañía y un experto piloto de aviones de combate y helicópteros, es ingeniero y graduado en Ciencias de la Administración por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Ambos quieren demostrar cómo el espíritu aventurero, la innovación y las tecnologías limpias pueden hacer realidad un futuro en el que no dependamos de los combustibles fósiles. Piccard y Borschberg no están solos en esto: trabajan con un equipo de 90 personas –entre ingenieros, técnicos y controladores de la misión–  con el apoyo financiero y tecnológico de más de un centenar de socios y asesores.

El avión

Solar Impulse 2 es el fruto de 12 años de trabajo. Si bien no es el primer avión solar, sí es  el primero absolutamente eficiente energéticamente: diseñado para cruzar océanos y continentes volando de día y de noche sin depender de ningún combustible.

La presentación oficial del avión tuvo lugar el pasado mes de abril en Suiza, en un acto presidido por el príncipe Alberto de Mónaco, el ministro de Defensa suizo, Ueli Maurer, y representantes de Bayer, Solvay, Omega, Schindler y ABB, algunas de las empresas patrocinadoras del proyecto, además de Google, Altran, Swisscom, Solar Impulse Masdar y Moët Hennessy.

La aeronave, de 72 metros de envergadura de ala, se ha fabricado con materiales ultraligeros, por lo que pese a tener las dimensiones de un gran avión comercial, su peso es semejante  al de un coche. Las 17.000 células fotovoltaicas  situadas en las alas acumulan durante las horas de sol la energía que necesitan los cuatro motores eléctricos del avión, que alcanza una altura máxima de 8.500 metros y una velocidad de 140 km/h.

Los pilotos llevan meses entrenándose en técnicas de relajación e hipnosis para resistir una travesía de 35.000 kilómetros y cinco meses de duración que les obligará a pilotar en turnos de cinco días y cinco noches –“interrumpidos” por intervalos de 20 minutos de sueño reparador–  cuando crucen los océanos. Por este motivo, la cabina del Solar Impulse 2 está preparada para monitorizar continuamente sus constantes vitales y facilitarles la ingesta de alimentos (especiales).

El viaje, un reto que va más allá de la travesía

El pasado 20 de enero, el equipo del proyecto ofreció una rueda de prensa en la que anunció oficialmente y con detalle la ruta del Solar Impulse 2, la cual constará de 12 escalas. El avión despegará de Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, el 1 de marzo de 2015 y regresará al mismo punto a finales de julio o principios de agosto de 2015. La ruta incluye paradas en Muscat, Omán; Ahmedabad y Varanasi, India; Mandalay, Myanmar; y Chongqing y Nanjing, China. Después de cruzar el Océano Pacífico a través de Hawai, el Solar Impulse 2 sobrevolará EE.UU. y hará escalas en Phoenix y Nueva York. También está previsto que haga alguna parada en algún lugar del Medio Oeste y, después de cruzar el Atlántico, en algún punto de Europa o del norte de África (ver el vídeo en el que se explican también los retos técnicos y las pruebas previas que están realizando).

Mapa de la ruta que realizará el Solar Impulse 2
Mapa de la ruta que realizará el Solar Impulse 2 (imagen extraída de la página web del proyecto).

Durante su intervención, Bertrand Piccard manifestó que si el vuelo finaliza con éxito, ese será un triunfo menor: el gran proyecto consistirá en, a partir de aquí, demostrar que con las tecnologías más innovadoras y limpias se puede crear un futuro en el que no pongamos en peligro nuestra especie. “Se pueden hacer milagros con las energías renovables. De hecho, hoy ya disponemos de las tecnologías limpias suficientes para reducir a la mitad el consumo de combustible mundial”, explicó en un speech inspirador.